sábado, 11 de diciembre de 2010





Me crié en un pueblo donde las montañas, el aire puro y el lago hacían mis días.
Hoy vivo en un lugar de montañas de cemento, aire usado y mil vecinos de los que no sé nada.

2 comentarios:

  1. El espacio de tierra sin la gente habla de un modo y con una profundidad que abrazan toda el alma; en un silencio, cuando apenas el viento parece estar. En la ciudad, el espacio de la gente y con la gente no habla, martilla, roe, orada, y creemos no merecer todo aquello. Mas, si acaso lo mereciéramos, ¿qué hay para aprender de todo esto? Saludos María... Y fuerza... ( Raúl http://laverdudecolegiales.com.ar )

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